Creer en tus motivos increibles a la hora de dejarte ir de mis manos.
Ya no espero las dudas de tu diminuta candidez desperdigada en tus pupilas.
Ahora despedazo los cielos con mis cuchillos de marfil, corto de un tajo la belleza exacerbada.
No te odio en tus sueños ajenos a mis sueños, solo hiero mortalmente el amor que me es indiferente.
Aqui estoy, espantado por las agujas del reloj. Navegando en tus lagrimas de esencia extraordinaria.
Con las virtudes necesarias a mis espaldas comienzo la travesía de las angustias mundanas.
Despues de tanto tiempo atrapado en confusiones hereditarias y alabanzas prefabricadas
Consigo mi sombra al final de un pasillo mil veces transitado, y charlo, abrazo, seduzco y violo
las enigmaticas posturas de endebles seres ultrajados por su propia realidad preconcebida.
Hoy soy las confluencias de mis tristezas aunadas a una porcion de oscura vida material.
Hoy la verdad teme por mí. Yo soy capaz de cambiar los cimientes de tu automedicada locura.
Hoy es tiempo de correr. La luz no es mi atardecer de canticos incipientes en mi ser.
Tu maldita mirada no ensalza el grito profundo que se derrite en mis alas.
Hoy es el día en que el eco de mis entrañas retumba en la diaria agonia de mujeres malsanas.
Hoy mi vida es una huella marchita de dios en medio de la implacable hojarasca de vidas desahuciadas.
Hoy como siempre soy yo con un gramo de esperanza maltrecha corroyendo mi poesía inadvertida.
Hoy sere un recuerdo eternamente despreciado por una sonrisa avergonzada en su travesía diaría.
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