El tiempo corre y nosotros no nos detenemos,
Vamos a contracorriente,
Desafiamos la brisa rabiosa que nos persigue desde el norte.
Después de tanta muerte, sabemos que venceremos
Navegamos por mares incontrolables
Traspasamos la venda oscura que cercena a la masa
Mientras ellos nos hunden sus filosas uñas con su brasa
De mentiras y furiosos autómatas deleznables
Nuestras palabras nos superan
Las ideas que vuelan solas y su belleza inherente
Traspasa el tiempo y eterniza nuestros pasos después de la muerte
Gritamos y corremos alcanzando las miradas que ya no nos esperan
A pesar del mutismo colectivo
A pesar del inconsciente destructivo
A pesar del miedo corrosivo que nos aleja de nosotros mismos
Elevamos la bandera de nuestros sueños por encima de los abismos
Conducimos la revolución contra el totalitarismo
Contra el imperio de colores mar y fuego
De sangre inocente debajo de un despejado e impiadoso cielo
Podemos olvidar la solemnidad del alma y el esperanzador lirismo
Nos adentramos al desgarro de la vida humana del mundo
Avanzamos con lo que tengamos en mano
Para devolver la verdad a nuestros hermanos
Así arrastremos en la conciencia un eterno lamento iracundo
Enfilamos las armas contra lo que se cree invisible y poderoso
Guardamos en el baúl la angustia y el amor que nos define
Vamos a recuperar la dignidad aunque la muerte nos fulmine
El ciego nos podrá ver, el sordo nos oirá y el mudo cantara victorioso
Y miro en el espejo la soledad que rodea al poeta. Sin verso, sin cuento, sin musa, sin los placeres primarios de una vida adulta. Y escribo sin alma, sin corazón, con el disfraz de algún poeta muerto.
domingo, 24 de abril de 2011
Izquierda caviar
sábado, 16 de abril de 2011
Sueño roto #1
Sé de una historia de amor fallido
Donde la trama se da en una universidad
La relatare con pasión a pesar del olvido
Al que trate de confinar por desnudar mi verdad
La tarde relucía la lozanía adolescente
Y los muchos jardines de sonrisas y besos de paz.
El sol sin rubor era abrasador pero no un inconveniente
Para mi contemplación sigilosa y mi idiotez suspicaz
Aferrado a los muros de fría y calma soledad
Suplicaba a los minutos que tragaran raudos los segundos
La sombra en la pared adelantaba la existencia de alguna beldad
Que yo veía de reojo, como la esperanza adictiva de los vagabundos
La multitud crecía a mí alrededor al igual que el ruido
Como un zumbido molesto de cientos de melodramas
Ignore y divague en la música, girando la cabeza en un descuido
Prodigioso descuido que desviaba mi mirada a una aurora en llamas
Llamas inocentes de luz púrpura, verde y celeste angelical
La envolvían como a una supernova que atendía mi mirar
En ese entonces era más que el sol, un resplandor sin igual
Que vibraba en mi cuerpo y hacia mis sueños de amor delirar
Así nos conocimos, sin palabras y amuletos que nos puedan despistar
Nuestra esencia esparcida como la vida que florece en primavera
Me hizo presagiar una vida de felicidad que me hacía tiritar
Una quimera infantil que en este trance podría ser verdadera
El silencio y la distancia no fue parte de mi plan
Fue un efecto reflejo por colocarla en un altar
Fui sumiso y sin derecho de codearme entre su clan
La miraba con religiosidad y recelo, a los hombres quería matar
Algunas veces se cruzaban nuestros ojos tímidos
Eran las veces en que recordaba su belleza consumiéndome el alma
Otras veces la vi rodeada dulcemente de unos brazos fornidos
Y ahí comprendí la esencia malsana de la rosas sin calma
Aquellas rosas rojas que desvisten su alma a cualquiera
Rosa hermosa que se mece armoniosa en la agitada brisa.
Ella nunca fue mía, ahora mi utopía sufre una agonía severa.
La conocí en primavera y me perdí tontamente en su sonrisa
Esta vez la luz púrpura de la aurora que ella representaba
Originaba enormes sombras que desgarraban mi aturdido pensamiento
Esta vez su luz era oscura y con su mirada me maniataba
Otro sueño se esfumo, perdí mi esperanza, mi encantamiento.
Donde la trama se da en una universidad
La relatare con pasión a pesar del olvido
Al que trate de confinar por desnudar mi verdad
La tarde relucía la lozanía adolescente
Y los muchos jardines de sonrisas y besos de paz.
El sol sin rubor era abrasador pero no un inconveniente
Para mi contemplación sigilosa y mi idiotez suspicaz
Aferrado a los muros de fría y calma soledad
Suplicaba a los minutos que tragaran raudos los segundos
La sombra en la pared adelantaba la existencia de alguna beldad
Que yo veía de reojo, como la esperanza adictiva de los vagabundos
La multitud crecía a mí alrededor al igual que el ruido
Como un zumbido molesto de cientos de melodramas
Ignore y divague en la música, girando la cabeza en un descuido
Prodigioso descuido que desviaba mi mirada a una aurora en llamas
Llamas inocentes de luz púrpura, verde y celeste angelical
La envolvían como a una supernova que atendía mi mirar
En ese entonces era más que el sol, un resplandor sin igual
Que vibraba en mi cuerpo y hacia mis sueños de amor delirar
Así nos conocimos, sin palabras y amuletos que nos puedan despistar
Nuestra esencia esparcida como la vida que florece en primavera
Me hizo presagiar una vida de felicidad que me hacía tiritar
Una quimera infantil que en este trance podría ser verdadera
El silencio y la distancia no fue parte de mi plan
Fue un efecto reflejo por colocarla en un altar
Fui sumiso y sin derecho de codearme entre su clan
La miraba con religiosidad y recelo, a los hombres quería matar
Algunas veces se cruzaban nuestros ojos tímidos
Eran las veces en que recordaba su belleza consumiéndome el alma
Otras veces la vi rodeada dulcemente de unos brazos fornidos
Y ahí comprendí la esencia malsana de la rosas sin calma
Aquellas rosas rojas que desvisten su alma a cualquiera
Rosa hermosa que se mece armoniosa en la agitada brisa.
Ella nunca fue mía, ahora mi utopía sufre una agonía severa.
La conocí en primavera y me perdí tontamente en su sonrisa
Esta vez la luz púrpura de la aurora que ella representaba
Originaba enormes sombras que desgarraban mi aturdido pensamiento
Esta vez su luz era oscura y con su mirada me maniataba
Otro sueño se esfumo, perdí mi esperanza, mi encantamiento.
domingo, 10 de abril de 2011
Val
Que desatino del tiempo en mi destino
al encomendarme ingenuo
a tu luz de cielos, a tu corazón mezquino
que hace mucho admiro en mi vagar continuo
Que ilusión intoxicante alimenta mi alma
al creer poder realmente amarte
dandole forma a mis versos, quitandome la calma
mientras otr@ va con sus besos a embriagarte
Que tonto y candido pensar
en mover mi mundo al lado del tuyo
obviando la gravedad, obviando las distancias
con un falso aliento que se volvio murmullo
Que elasticas ideas
que infinita e infantil imaginación
hizo rodar mi cabeza por la insomne noche sin estrellas
dandome esperanza donde solo había quimera e ilusión.
Estupido Pintor
El saca pinceles y pinturas de diversos clores, brillantes, vivas, que encienden el horizonte, el pinta su lumbre en su asquerosa penumbra. El pinta paisajes y pinta tu rostro, se embelesa con la pluma en su mano, se embelesa trazando cada partitura de la melodía que expone en su cabeza la belleza de tu rostro, el esta ciego de tanta oscuridad, naturalmente no lo es pero la suerte ha querido que el sea así que no vea mas allá de su ventanal, que la brisa pegue fuerte y fría y atraviese las rendijas de su putrefacto hostal. El duerme con sus pinturas aferradas fuertemente sobre su pecho herido, su pecho sin corazón, un corazón que hoy en los lienzos, el mismo construye todos los días con una pincelada de esperanza, el crea templos celestiales en cada papel blanco, victimas de sus manos, de su estética esplendorosa que deslumbra sus ojos. El no es impaciente, el soporta los días en los que anhela tocar con su dedos la hermosura de tu tez, el resiste con hombría, la noche, la penumbra que se muestra irascible hacia el. Relámpagos, lluvia, brisa que atormenta su atormentado cuerpo, en esas noches de infinito padecimiento, el se abriga con el calor de tu recuerdo, el no necesita sobrevivir a este mundo, el solo quiere sobrevivir tu recuerdo, tu rostro que coloca sobre altares, que coloca sobre cada esquina, en sus mugrientas paredes con una delicadeza inexplicable en un hombre adusto como el. En el reside la belleza jamás vista por los hombres comunes, el ostenta la simpleza de una mujer y de un hombre, el no pierde tiempo en sus heridas, no pierde tiempo en su enfermedad, no pierde tiempo en sus lamentos, el solo quiere palpar la realidad de sus colores, la verdad de sus pinturas que hoy recubren cada rincón de sus paredes, que hoy iluminan con la verdad mas pura de la vida, la esencia de su existencia, el quiere sentir el palpito de esa pintura inerte que no ríe, que no llora, que simplemente es ella. El solo quiere poseerte, el solo quiere tocarte, rozar tus mejillas, quiere traspasar su imaginario de pinceles, de pinturas, de belleza creada desde el sueño mas inocente, el quiere poseer tu verdad entre sus manos, el quiere la ultima herida que haga devastar su imaginación y haga colapsar su corazón de tempera y papel.
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