martes, 19 de enero de 2010

Es de noche y esto es...


Es llanto y no locura
Risibles desventuras
Atajadas en tu lecho
De mieles prematuras

Es un error del corazón
Desgastarse en oropeles
Desangrarse en mil vaivenes
Y proseguir con decisión

Es el tiempo un indolente
Con sus años que son látigos
Con extraños como relámpagos
Y su piedra indiferente hasta mi muerte.

Es un luto incierto
Que reposa en las estrofas
De alondras incoloras
Ignotas en su vuelo.

Es esta noche sobria
Con sus estrellas prófugas
Y por carecer de sombras y guadañas
¡Que me duele hondamente!

Esta noche donde mi llanto se empoza
Y mi alma no consigue redentora.

domingo, 17 de enero de 2010

Mi carne roída y enferma


Sanguijuelas complejas extraen mi benevolencia


Mi carne roída y enferma
lamenta la falta de tu calor
la fuga de tus sales en mis huesos
Esta soledad intacta es un nido de gusanos
excavando sobre músculos que no resistieron.


Mi carne roída y enferma
exagera en su languidez
menospreciando a la muerte con su palidez.
Los gusanos fallecen en su sequedad.


Mi carne roída y enferma
ahora es hueso y más soledad.
Es la dulce locura de tu olvidada ausencia.
Este robusto gusano que muere de hambre
me inyecta desde la insoportable debilidad,
el ultimo roce de mis dedos en tus entrañas.


Mi carne roída y enferma
frente a tus ojos perdidos y mustios,
fallece solitaria en la inquietud de la gangrena.
Impotente mi cuerpo se entrega al misterio.


Mi carne roída y enferma
se mezcla con el perfume de tu purulencia.
Los gusanos desconocen mi inocencia
y ahora agrietan mis ojos áridos
El frío de tu cuerpo sigue siendo el mismo
ni la muerte logra apaciguar el terrible dolor de tu dilatada ausencia.

jueves, 7 de enero de 2010

Van a oscuras.


Ya paso la semana de algo que iba ser pero no fue.No me siento apretujado por codos y antebrazos que violen mi espacio.Hoy todos los asientos están vacíos y frente a ellos trato de recordar los gestos que alguna vez osé mirar, el frío no se muda a otras pieles, solo estoy yo y el abismo finito que nunca me atreví a tocar. La vida se desplaza amable fuera de mi cuerpo, siendo un reflejo incandescente de mis ojos.
Ahora el silencio de los dardos rojos incrustándose en mi pecho es normalidad.
Ellos reconocen mis posturas y mi acento, sabes cual es mi aposento,
por ello el ruido desarmado es brisa de verano que muere apacible bajo mis pies.
Mis excusas no mediaron ni calmaron los juicios ensordecedores que ahora hallándome culpable de sus deseos muertos me obligan desde lo sombrío de sus pupilas
a convalecer en la miseria humana absoluta.
Desangrando mi cordura maltrecha en un ostracismo enmascarado de hipocresía mundana,
de saludos miserables que forman la línea frontal de su ejercito de frialdad.
Urdiendo desde la ignorancia las sonrisas compartidas que esquiva mis labios.
Descifrando en mí ser lastimoso, la emoción corrosiva que destinaran a mis antojos, el frío saludo que adormecen mis manos, haciéndome invisible en su mundo de espasmos.

domingo, 3 de enero de 2010

Imagen


Hoy mire casualmente desde una distancia que me convence de distraerme de mis lagunas,
a una mujer de arcilla que arrastraba su cuerpo hechicero
en medio de las brasas tormentosas del mediodía.
Era un cuadro desprovisto de delicadeza,
entre tanta acción mundana que alimenta a los suburbios.
Estaba el horizonte en su avance frenético desde mi ventana,
un paisaje rutinario que carece de significado, de arte y realidad.
Instantáneamente el tiempo se detiene y frente a mi hay una calle intransitable
en medio de dos grandes muros desde donde brota el fuego invisible
que altera los semblantes de la ciudad, detrás de todo está esa mujer diminuta
con un ropaje lamentable, y de tanto mirar pareciera que dejara de caminar
y a pesar de nuestros lejanos horizontes se detuviera su soledad
y se centrara en mi mirada como yo contemplo el infierno que se abalanza tras de ella.
Somos solo un segundo del inmisericorde tiempo,
tiempo que no basto para un respiro de conciencia.
Y el día es solo un suspiro en el que gobierna altisonante tu imagen.
Inseparable en mis vicisitudes hasta que la madrugada
me arroja sus sombras de perversión inútil.

viernes, 1 de enero de 2010

Rossie


Eres una rosa que vive su primavera en plenitud
el horizonte comparte su resplandor en tu sonrisa
eres la única razón de la tenue y dulce llovizna
del bosque que embriaga de alegría
a las flores ignoradas por tu belleza
se suscitan varias contradicciones en la naturaleza
tus suaves pétalos erizan a la brisa tardía
y resisten sorprendentes al yugo inquebrantable del tiempo.
Es menester de los dioses sin reino aprovechar tu candidez y tu deseo de existencia.
Tu fragancia traspasa la carne arrugada de flagelos autoimpuestos.
El mundo recoge su llanto de desesperanza
eres un nuevo amor que sonríe sin miedo y sin medidas.
Violetas apresuradas e impacientes se lanzan al vaivén
de un viento egoísta que las desvisten en su miseria.
Eres una rosa que nos convida a preservar la esencia de lo inmaterial.
Una imprudencia en la celosía de lo celestial con sus jardines sin fin.
Escéptico, derramo angustia y licor sobre tu fe y sutilmente aclaras radiantemente tu pureza. Sólo consigo tu tibieza y la transparencia de un rostro entregado al amor más puro.
Con una mirada expuesta al mundo sin altares
sostiene eternamente las emanaciones mas perfectas de la naturaleza.