domingo, 20 de diciembre de 2009

Ser y no ser


Aguanto la levedad insoportable.
Braman los paisajes abandonados,
antes habituados a mi silueta diluida en la esencia de su amor.

Conjuros y hierbas secas apretujándose en melodías somníferas,
oigo al pasar por tierra santa, las oraciones estallar,
las fragancias profanas del deseo unirse en un respiro en desenfreno.
Los muros sin cielo no pueden ocultar el enjambre de amores yertos
en las escaleras tapizadas con un azul terciopelo.

Exhaustas las bestias desnudas con coronas de plata
que copulaban sin sentimiento con las riquezas del pueblo en los sagrados templos.
Me exhortan en la histeria dilatada desde la lejanía de una caricia fría,
de un abrazo que irrita, de la estupidez provista de míseros corazones
con los latidos contados.

¿Qué puedo entender de la naturaleza si en cada momento me cubres con tu manto de seda? Estoy atento al estertor que padeces
cuando crees conseguir la lumbre imaginaria de la soledad.
Notas este vacío impresionante que ensombrece a los parlantes.

Una palabra aterrada por cada ladrillo,
una imagen atestada de significados que espantan los designios.
Una nada reflejada en tu mirada que se traga involuntaria, las palabras que te arropaban. Desencanto, hay sudores fríos que nacen de tu pecho
y terminan huyendo indiferentes, hacia el orgasmo.

Mi cuerpo alterado, adormecido en el cansancio; choca con tus gemidos planos.
Un ángel con las alas cortadas, desangrada y con el recuerdo encendido
de su Dios iracundo, flagelando su espalda aletargada y a la vez colmándola de placer.
No será jamás lo que contemplaste alguna vez con la esperanza erguida entre tus manos.
Ellas siempre serán ásperos ángeles y demonios,
sodomizadas por un Dios que se escurre lento y ardiente por su molde vanidoso.

lunes, 14 de diciembre de 2009

¿Latidos muertos? xD..


Tristeza, presión y escalofríos sobres estos huesos.
Huesos hechos polvo apenas cubierta por esta tierra.
Mi sangre es tu sangre y el amor es la daga que entierra en tu vientre.
Que incultos se sienten mis labios sin tu dulce beso de mediodía.
Aquí se maltrata un alma sin dicha, ¿quien truena esos versos de genocida?
La mirada perdida en el recuerdo sobrio se aleja y camina sin despertar o puede estar despierto tratando de escapar de un embriagado sueño.
El viento ahora es escuchado y aunque no enfríe hace crepitar la piel.
La noche estática sin dueño consume lo trascendente que es olvidado en pleno andar.


Tristeza, "las cosas tienen movimiento" y yo me detengo por horas y no entiendo el por que de sus intrigas, ellos no se inquietan ante mi áspero sosiego, continúan las fiestas y la rocambolesca noche idílica de carnes humedeciéndose bajo las sonrojadas estrellas.
Maravillan las tiernas líneas que dibuja tu diminuta silueta en el vestido de noche que encandila a las bestias. A la salida del fusilamiento de conciencias traslúcidas, detrás de sabanas que cuelgan de los cielos.


Ella se vive sola en medio de un viento violento que a cualquiera desmorona, si frente a sus ojos esta el abismo con una luz artificial al final, que ilumina a tu sombra. Su cabello se desvanece constantemente en la brisa y su perfil clásico de belleza incolora, adormece la penumbra en su melancolía dolorosa.
La oscuridad juega brillantemente alrededor de nuestros ojos atónitos, la armonía destellante de ese momento inolvidable nos mostraba como a dos desterrados con la mayor de las suertes, el encontrarse a si mismo después de haber sido apuñalado tantas veces.

El castillo de marfil a las orillas íngrimas de un mar dormido y aturdido por una luna memorable, escurridiza entre las nubes negruzcas teñidas con gotas divinas de sangre.
Todo se desmoronaba el piso temblaba, mis pies permanecían sobrios sobre las grietas, mis manos se aferraban a las sombras y tu, incólume, con tus finos tobillos blancos entrecruzados que se descubrían solitarios debajo del vibrante vestido largo.


Tu rostro de perfil me ofrecía miradas apasionantes cuando la luz se asomaba por encima de la punta de tu nariz, "nunca tu vista con desden disimulo o intuyo que yo estaba allí junto a ti". ¡Desde la oscuridad clara y cristalina de mis mejillas heridas, ahogo mi voz en un grito que ahuyenta los ecos del destino sombrío, resquebrajando a las olas mudas hasta ahora!
Beben en pequeños sorbos el ron amargo de la soledad, a veces impuesta por las virtudes inmerecidas que se apretujan en tu lugar asignado para cavar.


Ahora ciegos, concurren los mismos senderos peligrosos de llamas violetas. Sigo soñando despierto, quizás sueño que estoy despierto y oigo voces que son las únicas que me oyen.
Hay que divagar para no sentirse bruma.
Liberar las palabras que en la mente es escultura.
La rígida arquitectura de tu esencia se tambalea cuando la noche vuelve a ser día.
Las razones claras se diluyen en un tono vago y oscuro.

Proferir palabras sin sentido alguno, obliga a la certeza subjetiva del conciente absurdo que se desvive en sus dilemas sin respuesta. …xD...Nos tomamos mayor tiempo destruyendo lo ajeno, por que nos causa un placer sin compromiso. Artificios de personalidad que no distinguen lo real de lo ficticio. Odio la inútil sobriedad de tu ser en medio de una seducción que nos atonta natural y debidamente.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Recortes con tiempo


Por que ahondar miserablemente en nuestra ignorancia sobre algo que se nos va de las manos. ¿?Tratan en vano de desterrar el deseo de nuestros cuerpos.
La angustia es virtud, síntoma de realidad.
Libre de utopías, estarás tu solo frente a un horizonte inhóspito.
El hombre recupera su fe en si mismo.
Equivocados estaban cuando permitieron ser esclavos de un Dios
que por su parafernalia jamás será de nuestra semejanza.
La esperanza radica en la única forma de felicidad que complementa a los hombres,
que surge de ellos mismos al compenetrarse. (¿..?).
Entregados a una quietud podrida de días idénticos, tendremos que conseguir la libertad.
Borrando de nuestro paisaje a cualquier Dios que obstruya el resplandor del sol.
Hay una linda figura que rebosa perfección emergiendo desde las espumas del mar,
seguido de un aura dorada que expone su piel morena a los demás.
Hay una aurora que recubre a la humanidad hechizada bajo sus sombras.
Felices aquellos lunáticos que esperan pacientes las horas pasar.
Incomprendidos los que separan el alma del amor.
Desdicha que siembran las sonrisas.
Seudónimos que imitan incansablemente desde el error.
Angustia transparente en tus pupilas luego de abordar el navío contingente llamado libertad.
Romances estacionales. Hay un amor escondido, malherido debajo de cientos de hojas otoñales. Hay un amor que suspira incansable sobre rosas primaverales.
Hay un amor que ya no esta. Y se divisa tras la ventana ilusoria que resiste estoica la lluvia amarga desde ambos lados. Hay una cama vacía, una frente calida y mucha luz que traspasa tus ropas ligeras de verano.Hay un “mar en descontrol” que arrima sus olas hacia el abismo infinito.
Quiero ver la gota escurridiza y temporal recorrer el hondo camino de tu espalda desapareciendo entre las montañas.
Quiero romper la vanguardia de la lozanía hipócrita, la sonrisa maltratada pero en fin sonrisa sin causa.
Quiero estar perdido por siempre en tu haz de luz contemplando la serenidad de tus ojos.
Voy a hablar de luciérnagas y lunas sin mar, brindando la diáfana mirada de tu poesía corporal a los versos rotos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

¿Amor?


Amor, que inútil concepto puede dar un imbecil inexperto en el amor.
Ese que vive de vanos suspiros imaginando mundos sin oxigeno.
Donde los besos eternos redimen la ineficacia en la relación.
Ese hombre apresado en las puertas de su angustiosa libertad.
Creyendo equívocamente que las miradas buscan algo más que una hojeada de su ser. Creyendo ingenuamente que las mujeres engrandecen su finita belleza
por cada gesto amable que exclame su semblante.
Bañadas y perfumadas de confianza, relucen voluptuosidad esperando pacientes
a idiotas disconformes con su realidad.
Acampe en tu sonrisa llena de modestia avasallado por un vendaval de lagrimas de sal.
Entendí que la mesura de esperar no se encuentra en tu regazo acalambrado
Sino en la fuente prospera que tu mirada refleja desde el vientre de la esperanza.
Mi mano extendida espera algo más que la brisa.
Estando contigo; el tiempo se vuelve celoso, la vida es un circo y el cielo un triste testigo.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Relaciones estacionales.


Cosificando corazones
cicatrizando mentes abiertas
machacando esperanzas abandonadas
Vertiendo en la fuente mas chica,
las virtudes infinitas de la humanidad descalza.
Sola frente al espejo
con miedo por la infinidad de la nada
estos ojos no poseen hombros ni desahogo
Y el otoño nunca termina y la primavera hechicera
ignora mis canticos.
Ralentizo el recuerdo de tu lengua
humedeciendo tus labios.
Tantas mujeres y tan pocos hombres!.
Anhelamos la realidad física de esa ventana
que nos refleja unidos en un beso de lujuria
visible solo para nuestros ojos.
Efímeras luces
diminuto destello
ruin desasosiego
maldito despertar.
Relaciones estacionales.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Recortes y cansancio.


Los pechos ardiendo de los hombres sin nombre.
El sonido de los pasos se diluye en el eco de la ciudad.
Las olas chocan fraudulentas y tus ojos se desvisten de ternura.
Hallando en los espejos el odio lacerante de tu reflejo.
La despedida es un instante transformándote para toda una eternidad.
Llego la luna implacable en su gigantesca majestuosidad y se la llevo en un instante.
No hubo disculpas... no hubo lamentos. El mirar constante de las cosas queriendo ver algo más que no esta y nunca estará, ¡carece de sentido! pero aun sigues en la búsqueda de lo inasible.

Se han esfumado los seres que adornaban tu simpleza
y te mantienes inerte ante la falta que descompone tu existencia.
Que felicidad rebosante que al no tener testigos roza la locura tempranera.
Tal vez si aguardas en el centro vertiginoso de una multitud expectante,
La tranquilidad de lo corriente será el alimento de ellos y no te arrastraran sobre miradas punzantes.

El resplandor ensombrece, mis parpados caen, mi aura es percibida con profunda "malevolía"º. Sola dentro de un sueño delirante de melodias trepidantes, viéndonos como un espejismo de nosotros mismos e igualmente nos detestamos, como nos detestan los que nos afligen. Almas dispares que se deleitaban en su ignorancia.
Después del desasosiego y las dudas exacerbadas, el perdón se deshace en mi garganta y queda la razón prima Muerte. Sexo en la muerte, tierra húmeda que expulsa de sus entrañas flores secas hay susurros que nacen y se pierden en el corazón del bosque.
Robles gigantes que aprisionan tus sentidos. Miedos que se crecen cuando cruzan el río, no puedes ocultar el crepitar de las sombras.
Dos cuerpos se entregan en una locura conmovedora, de sus blancas pieles nacen misterios cuando un rayo de luz atraviesa el averno.
Sexo carnívoro, era el placer ultimo de cada universo abstraído de la madre natura. Dioses infantiles eran masticados y escupidos con asco.
La razón humana. El dolor por una muerte inesperada, deja tu conciencia tambaleante que se deja llevar por la corriente más tranquila y negruzca. Lascivas tentaciones que enarbolan emociones que encienden tu alma apagada.
La noche no entristece, permanece inerte con horizontes lúgubres. Con lombrices que devoran los pequeños cuerpos de la celeste inocencia.
Hay olores de muerte alrededor de los helechos, los seres que ya no respiran vida se mecen tranquilamente sobre las plantas.
Un amor comprometido hasta con el último pedazo de carne, el agónico grito placentero y el dolor...
Sus manos arrancan gemidos desde su sexo, escarbando entre el lodo y mi sudor. Repentinamente mis manos se cubren de sangre hirviente, los recuerdos dolorosos se van transformando en una historia que yo creía que le pertenecía a otro.
Las heridas, las largas cicatrices que me envuelven en un ser entregado.
Miserable invento de mitos abandonados. La pureza de tus respiros, la diáfana certeza de conocer tus motivos y tus instintos que conducen a una severa inconciencia.