domingo, 29 de mayo de 2011

Algún día

Mariposas multicolores avivan mi esperanza
Revolotean cientos de ellas en el horizonte
Reposan sus bellas alas en la luz naciente
Y recorren el arcoiris nostálgico de mi semblanza

La mañana resplandeciente me abraza con ternura
El amor de mis entrañas duerme en cuatro camas
Del norte suspiran las rosas que estremecen estas ramas
Del cielo bajan las musas con su belleza que es tortura

El esplendor del alba alimenta el alma
Percibo que siempre se puede volver a comenzar
Que nunca nadie dejara de amar
Y que ella me sueña y su sueño me reclama

Vivo dentro de todos ellos
La felicidad o la rabia ajena no me son indiferentes
Siento la bondad celestial que ignoran estos indolentes
El sol glorifica mi locura y mis adustos gestos

que dejaron de ser reos de mi terrible embeleso

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